Internet es el futuro, Internet es lo que vende, ya no valen los periódicos ni la radio. Hay que estar en Internet. Esto es el discurso de los empresarios que quieren estar actualizados, y que necesitan un camino por el que sortear las apreturas diarias al que el mercado somete a su empresa. Además, ya tenemos un malo de la película, ese tan impersonal pero ubicuo y maligno que hemos convenido llamar “la CRISIS”.
Entonces, hablemos con nuestros asesores, los de toda la vida, esos que nos resuelven las nóminas, nos buscan subvenciones y nos llevan la contabilidad. ¡Ah, ellos no llevan eso!, ¿entonces…? Pues vamos a hablar con la gente esta de la agencia que nos hizo los folletos para el stand.
Ahora sí, esta gente lleva en publicidad no se sabe ni cuanto, ¡cuando montamos la empresa ya estaban ahí!
- Pues mira, necesito una página web que nos ayude a vender más, ahorrarme costes y ser modernos.
- Bueno nosotros ya nos conocemos de hace tiempo, sabemos cómo es tu empresa, creo que has tomado la decisión justa porque hoy día el que no está en Internet no existe. Ya lo sabes tú.
- Vale, ¿entonces qué necesitas para pasarnos un presupuesto?
- Nada, ya te pasamos una propuesta, verás qué bonita queda tu empresa en Internet. La hacemos con lo último, podemos ponerte video, algunos efectos visuales, etc. Ya verás, va a ser muy llamativa.
Vale, hasta aquí pretendo dibujar el panorama de la forma en que en muchos casos se afronta la presencia web de las empresas:
Desde el punto de vista de la empresa a “webizarse”:
- No sabe concretamente los objetivos que busca: potenciar la marca, conseguir contactos de ventas, conseguir reservas, dar servicio online… Esto es como abrir una tienda y no saber qué vas a vender.
- No saber a quién acudir. El mundo del servicio a Internet es como todo, va por barrios. Las grandes agencias y freelances cotizados están a tope y no son muy accesibles. Las pequeñas agencias no especializadas son como un todo en uno del que es muy posible que salgas escaldado.
Desde el punto de vista de la agencia:
- Tienen que velar por los intereses últimos de su cliente. No basta con hacer una web bonita.
- Tienen que identificar qué le hace falta a su cliente, para poder armar el concepto de web a desarrollar.
- Tienen que ser serios y hacer entender a su cliente que una web por sí misma no es nada. Que tiene que tener un planteamiento estratégico claro, dentro de su plan de marketing general. Que tiene que tener unos objetivos claros, para poder hacerla efectiva.
- Tienen que tener personal cualificado no sólo en la parte que puede cubrir su diseñador, el mismo que hacía tarjetas de visita, y con lo que sabe hacer su programador flash (con todos mis respetos a ambos).
Todo esto es muy importante, hablamos de que las empresas, sobre todo las micro y las PYME, estén informadas de este nuevo medio de comunicación, que sepan que no es tener un escaparate más, muy bonito, pero que no deja ver bien lo que hay dentro. Que sepan que igual que cualquier otra inversión, tiene que darle una rentabilidad, medida en los términos que ellos quieran, pero tenerla. Y un consejo: no dejen que su Web quede quieta y muera de inanición, sin actualizarla, sin darle vida. Muchos hemos caído en ello por falta de información, de tiempo, de presupuesto… pero sobre todo, por falta de planificación.
Una Web, la mejor del mundo, la más bonita, la que mejor funciona, etc., etc., etc., si no tiene un trabajo de promoción de marketing de buscadores, por ejemplo, es como poner una tienda en la trasera del callejón más oscuro del más perdido barrio. Nadie sabrá que existe, y más en una ciudad (Internet), con miles de millones de rincones. 
Cuando inviertan en una web, sepan qué van a hacer para promocionarla, a quién promocionarla, cómo, para qué…
Seguimos…